La mexicana Iridia Salazar, medallista olímpica de taekwondo, aseguró hoy que se siente más cómoda cuando está debajo de una pelea porque le resulta más fácil levantar que soportar la presión de las rivales.
«Me presiono menos cuando estoy debajo, se me hace más pesado aguantar el empuje de una rival en desventaja», reveló a EFE la competidora, una de las esperanzas de México para los próximos Juegos Olímpicos.
Con 23 años y medallas también en Campeonatos Mundiales y Copas del Mundo, Iridia aseguró que pasa por un momento de madurez en su deporte, que le permitirá trabajar para buscar la medalla de oro de los 57 kilos en Pekín 2008.
«Paso por mi mejor momento, con juventud y bastante experiencia; tengo muchas medallas pero me falta una de oro en Juegos Olímpicos o en un Mundial y mi meta sigue siendo llegar a lo más alto», confesó.
En una reflexión de inicio e año, la peleadora dijo que creer en sí misma es su principal virtud porque le permite disfrutar los combates y afrontarlos de la mejor manera.
«Sigo disfrutando y el día que no lo haga me debo ir de aquí; también la paso bien en los entrenamientos, aunque hay cosas más agradables; por ejemplo, prefiero levantar pesas y me aburre correr», confesó.
Recuperada de una cirugía, Iridia tendrá que someterse en febrero a una eliminatoria para integrar el equipo mexicano a los próximos Juegos Centroamericanos y del Caribe, lo cual ha aceptado porque considera es una buena manera de empezar el ciclo olímpico.
«Arrancar de cero es lo mejor, no me parece mala la idea de ganarme mi lugar y si lo logro tampoco debo confiarme en los Juegos porque el nivel de las naciones de la región creció», explicó.
En la eliminatoria del mes próximo en Chiapas, sureste del país, Iridia hará su debut de una temporada en la que tendrá Copa Mundial, torneo panamericano, los Centroamericanos y del Caribe y los torneos Abiertos de Estados Unidos y Holanda.
«Me recupero poco a poco, mi meta es llegar a los Juegos Olímpicos es mi mejor momento, he cometido errores en competencias mundiales y he aprendido de ellos», señaló.
Iridia es entrenada por su padre, Reynaldo Salazar, subcampeón mundial de 1979, y cabeza de una familia de peleadores que incluye a Oscar, subcampeón olímpico en Atenas 2004, y Rodrigo, también entre los mejores atletas mexicanos.
«Es más difícil entrenar con mi papá, tengo una presión extra porque me exige más», concluyó la peleadora, bronce de los pasados Juegos Olímpicos.EFE.
Fuente: EFE