“Congratulaciones, eres el número uno”, rezaba en una manta confeccionada por los amigos y familiares del atleta Miguel Ferrera, que ayer llegó al país con procedencia de Colombia, donde selló por primera vez un boleto a las olimpiadas en la disciplina del taekwondo. Así es, Ferrera va para Beijing el próximo año.
Miguel escribió su historia en Cali, Colombia, al clasificarse a las Olimpiadas de Beijing, en la categoría de más de 80 kilogramos, al obtener el segundo lugar panamericano de esta disciplina. “No encuentro palabras para expresar lo que siento, pero puedo decir que el estar en unas olimpiadas son un sueño hecho realidad, esto es el máximo galardón para cualquier atleta, es sin duda una graduación para mí después de todo el sacrificio y esfuerzo que he realizado en el transcurso de mi vida como atleta”, manifestó al borde de las lágrimas Miguel, mientras era abrazado por su hermana.
El éxito no viene solo y eso lo sabe muy bien el guerrero que dedicó su logro a su madre Rebecca, “este es mi máximo galardón y va dedicado a mi mamá que ha sido mi mayor apoyo durante toda mi vida, ella es lo más grande que tengo y sin ella no sería hoy el hombre que soy, además no puedo olvidarme de mi hermana que también significa mucho y sin duda para el entrenador Jova y todos los muchachos que día a día buscan este sueño”.
NO PUDO DORMIR... Miguel confesó a Zona que no pudo conciliar el sueño después de conquistar su proeza y vivió una de sus noches más maravillosas. “No podía dormir de la emoción, las acciones de las peleas pasaban por mi mente, estaba cansado, pero mi mente podía más que mi cuerpo, era algo maravilloso”, expresó el deportista.
Doña Rebecca no podía ocultar su felicidad y orgullo por su hijo y derramando lágrimas afirmó que Miguel era el mejor, “estoy tan feliz por mi hijo, él se ha sacrificado mucho y esto es una recompensa a su trabajo, él es un gran hijo que siempre está pendiente de mí, además él es el mejor en el país”, dijo la madre del atleta.
VIENE LO MÁS COMPLICADO... Ahora viene lo más duro, ya que la etapa de preparación para llegar en óptimo nivel a Beijing será ardua, “viene lo más complicado, porque considero que puedo ganar una medalla olímpica, pero debe tener una preparación de verdadero nivel para conseguirlo, imagino que vienen meses de mucho entrenamiento, pero te aseguro que lo haré con todo el amor posible, porque ahora mi sueño es conquistar la primera medalla olímpica para el país”, dijo. Beijing ya no es un sueño para Ferrera, es una hermosa realidad donde puede inmortalizar su nombre en la historia del deporte hondureño.
El Heraldo - Honduras