Los restos de los 13 miembros de un equipo iraquí de taekwondo que fue secuestrado el pasado año han aparecido en el oeste de Iraq, según informaron fuentes gubernamentales y médicas.
Los deportistas viajaban en mayo de 2006 por una carretera entre Faluya y Ramadi (provincia de Anbar), con dirección a un campo de entrenamiento en la vecina Jordania cuando su convoy fue parado y los atletas, secuestrados.
Miembros del Consejo de Salvación de Anbar, un grupo tribal suní que ha cooperado con las autoridades estadounidenses e iraquíes en la lucha contra la influencia de Al Qaeda en la provincia, encontró los 13 cadáveres al oeste de Ramadi, cerca de la principal carretera que lleva a Jordania, explicó el coronel de la Policía de Anbar Rashid Nayef. Dos de los deportistas continúan desaparecidos.
Los restos --en su mayoría cráneos y huesos enredados en andrajosos uniformes deportivos-- fueron llevados al Hospital del Imán Ali en el barrio chií de Ciudad Sadr, en Bagdad, de donde procedían la mayoría de ellos. Un médico de este hospital explicó que se realizarán exámenes de ADN para determinar sus identidades.
A primera hora del día, familiares de las víctimas acudieron al hospital. Los deportistas eran miembros de un club privado que aspiraba algún día poder participar en Juegos Olímpicos. "Su sueño era representar a su país en el deporte, pero en vez de eso lo mataron", explicó Ali Kanun, primo de una de las víctimas, Rasul Salah. "A los asesinos les digo, deberías poner vuestras armas contra los estadounidenses y los extranjeros, en vez de herir a los atletas que estaban representando a todo Iraq, no su tribu ni su secta", afirmó Kanun.
(EP/AP. Bagdad)