Ineabelle Díaz oficialmente se convirtió ayer en apenas la cuarta mujer en ser nombrada abanderada de Puerto Rico en unos Juegos Centroamericanos y la primera desde que Gloria Rosa lo hiciera en los Juegos de México 90.
Con el nombramiento de Díaz, los deportes de combates reciben por primera vez -ya sea en al rama masculina o femenina- el reconocimiento de portar la bandera de Puerto Rico en unos Juegos Centroamericanos.
“Me siento muy emocionada”, señaló Díaz, quien se unió así a Carmen Rosa Sabater (1970 - Panamá), Angelita Lind (1982 - La Habana) y Rosa (1990 - México) en la cuarta abanderada de Puerto Rico en 78 años de historia en Juegos Centroamericanos y del Caribe. “Para mí es un gran honor portar la Monoestrellada”.
“De Ineabelle siempre van a recibir mucho esfuerzo como siempre, con dignidad y mucho corazón. Y más ahora que tengo la responsabilidad de portar la Monoestrellada”, agregó la atleta que representará a Puerto Rico en la división de más de 72 kilogramos en el taekwondo centroamericano y quien viajó desde México -donde se encontraba acuartelada- para recibir el honor atlético.
El anuncio de la selección de Díaz, quien portó la bandera de Puerto Rico en los actos de clausura de los Juegos Olímpicos celebrados en Atenas, Grecia, en el 2004 en sustitución de Carlos Arroyo, fue realizado por el licenciado Osvaldo Gil Bosch, quien sustituirá a Héctor Cardona como jefe de la delegación de Puerto Rico.
Gil Bosch, un ex presidente del Comité Olímpico y de la Federación de Béisbol Aficionado de Puerto Rico, destacó las ejecutorias de la riopedrense de 32 años desde que debutó internacionalmente a los 16 años, en el 1990, al conquistar la medalla de oro en el Campeonato Panamericano de Taekwondo celebrado en Bayamón. En este evento fue reconocida como la Mejor Atleta Femenina -la única atleta que ha recibido tal distinción en este deporte de contacto.
Díaz va para sus quintos Juegos Centroamericanos y del Caribe, justas donde acumula tres medallas de oro y una de plata. Además cuenta con experiencia en dos Juegos Panamericanos y en dos Olimpiadas. De hecho, en Atenas fue la atleta puertorriqueña de mejor ubicación al concluir quinta en su categoría. Es, además, múltiple medallista en campeonatos mundiales. Veterana de mil campañas en tatamis mundiales, Díaz luchó con la emoción que la embargaba en el momento al agradecerle a su familia y amigos todo el apoyo recibido a lo largo de su carrera. “Muchas gracias, de todo corazón, a mis padres. A mi hijo Jake y a mi sobrina Gabriela”, comentó, al tiempo que hacía un alto para recobrar la serenidad y añadir, “que han sido los que me mantienen en pie de lucha. Acabo de llegar ayer de México y mi hijo se encontraba conmigo allá”.
“Es lindo compartir con él en esta etapa de mi carrera, que es mi último ciclo, y escucharlo, durante los entrenamientos allá, 'Dale mamí, tú puedes'”, añadió. “Esas palabras son las que uno lleva en el momento de la dificultad que nos encontramos en el ring”.También le dedico el honor a dos personas que también han sido de gran apoyo durante su carrera, a su entrenador Rubén Ayala y a Sara Rosario de Meltz, ex jefa de misión y ahora directora de operaciones del Museo del Deporte de Puerto Rico.
Fuente: Endi (Puerto Rico)