Noviembre 2005 - masTaekwondo.com se entrevistó con Santiago Herrera, miembro del Consejo Directivo de la Confederación Argentina de Taekwondo. Hasta hace poco ejerció o ejerce el cargo de presidente de la Comisión de Prensa y de la Comisión de Desarrollo Deportivo de la CAT.
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| Santiago Herrera |
Nos enteramos que se alejo brevemente o de manera definitiva (seguramente lo sabremos después de la nota) de la Confederación al igual que ya lo han hecho otros miembros por diferencias con varios de los integrantes de la Comisión Directiva. Esclarecer los interrogantes de su decisión y algunos puntos no muy claros que afectan a nuestro deporte en general, son los motivos de la entrevista con alguien que mastaekwondo.com mantiene una excelente relación.
Cabe recordar que en una charla telefónica producida hace aproximadamente tres meses, Herrera nos confirmaba que Emilio Casagrande aspiraba a la presidencia de la CAT y que él lo apoyaba en esa decisión, siempre y cuando el Dr. Julio Cassanello dejara la presidencia.
El trinomio que ambiciona la presidencia esta compuesto por Emilio Casagrande, Jorge Ruffini y Ricardo Alvarez.
El problema que se generó con Santiago Herrera, comienza cuando este es designado como intermediario para zanjar en el conflicto permanente entre este grupo, la CAT y Carlos Filippa.
Sobre todo esto conversamos con Herrera y escuchamos mas de lo que esperábamos escuchar.
Hola Lito ¿Cómo estás?
Acá andamos, bien, esperando con muchas ganas esta charla.
¿Estás enojado?
No... enojado no... decepcionado diría... sorprendido... defraudado. Es una mezcla de sentimientos cercanos a la incomprensión de la naturaleza humana, dominada por la mediocridad, cuando se dirimen instancias de poder. Nunca pensé que el esquema cultural del comportamiento humano expresado en la obra el “Medio Pelo” de Arturo Jauretche, tuviese tanta vigencia y que los mejores exponentes fueran compañeros del Consejo Directivo de los cuales me consideré un igual hasta hace poco tiempo. En este caso y hablando en términos estrictos de poder serian los primos pobres del poder.
¿Podes explicar lo del medio pelo?
El medio pelo es una metáfora de Jaureche para definir a un sector de la sociedad argentina. Recuerdo la definición de memoria porque hace un tiempo realicé un trabajo cultural sobre el tema. Además, soy un gran admirador y lector de Don Arturo. “decir que un individuo o grupo es de medio pelo implica señalar una posición equívoca en la sociedad; la situación forzada de quién trata de aparentar un status superior al que en realidad posee”.
¿Contame por que decidiste alejarte de la Comisión Directiva de la CAT?
La respuesta no debe ser directa y merece una breve introducción que explique el origen del problema. Ante todo quiero aclarar que si ahora salgo a hablar lo hago porque se rompieron los lazos de unión y de confianza que había entre nosotros. Se rompió un acuerdo de comportamiento ético que siempre pensé, ingenuamente, que Casagrande, Rufini y Alvarez tenían y que yo sí mantengo y practico en todas las instancias de mi vida. Una sola vez di una entrevista a un medio amigo, no critiqué a nadie y jamás me involucré en internas de sectores o grupos dentro del TKD. Tampoco pensaba manifestar públicamente mi opinión respecto al problema ni emitir juicio de valor sobre el mismo, hasta que me llegó la información originada en la mente de algún imbecil que la intención oculta de mi proceder era ser Presidente de la CAT.
Esto, sumado a la visión estrafalaria de Casagrande cuando me dice personalmente que él pensaba que era un acuerdo entre el Dr. Julio Cassanello y yo para favorecer a Carlos Filippa. Aquí dije basta y decidí aclarar los hechos tal cual sucedieron.
No guardo ninguna reserva mental cuando tengo que expresar mis convicciones y defender principios. No voy a permitir la manipulación de mi persona ni que promuevan dudas sobre los valores que sustentan mi conducta.
Lo más peligroso y ofensivo es cuando el medio pelo intenta pensar y elaborar explicaciones de una realidad que sobrepasa su horizonte de comprensión y razonabilidad. Creer que para aspirar a Presidente de la CAT tengo que elaborar una estrategia de tan baja factura hiere mi ego y ofende mi inteligencia. De ser así lo hubiese manifestado de frente como exterioricé siempre mis ideas. Esta gente no comprende nada. Aquí definen y marcan su nivel. No saben que es un honor pretender la presidencia de la CAT o postularse para tal cargo sin necesidad de disimulos o apelando a bajos recursos. Es conveniente aclararles que para Presidente de la CAT tengo nivel intelectual suficiente para el cargo sin necesidad de conductas confabuladas ni acuerdos espurios. Todos no pueden decir lo mismo. Me vieron como un “peligroso” contendiente de sus aspiraciones y salieron a desprestigiarme.
Ni siquiera conocen la técnica de cómo implementar y utilizar un rumor como factor de interés en el proceso comunicacional. Digo esto porque a partir de ahora se les transformará en un boomerang. Tampoco saben –no lo aprendieron y eso que se los dije en varias oportunidades- que sólo forman opinión quienes tienen prestigio personal y pueden influenciar en la opinión pública a través de su imagen positiva. Es decir, no desprestigia quien quiere sino quien puede. Que los lectores saquen sus conclusiones. Desconocen que, por definición, el rumor es una información no confirmada y conlleva en su mensaje algo de verdad. En consecuencia, nadie que me conozca les puede creer esta falacia presidencial, los pone en ridículo y señala graves deficiencias en la caracterización de un problema. Realmente absurdo.
De todas formas agradezco al idiota útil gestor de la ocurrencia. Se es idiota por el absurdo de las ideas y útil porque siempre deja algún beneficio a alguien. Para el caso, confirmé lo que intuía: no somos iguales, no somos pares. Siempre debatí ideas y conceptos de gestión deportiva, los que carecen de ellas debaten otra cosa en el espacio restringido del imaginario mental del medio pelo.
Respondiendo a tu pregunta digo que me alejo de la Confederación por el comportamiento innoble que tuvieron Casagrande, Ruffini y Alvarez respecto al rol que yo tenía como mediador oficial para zanjar en el hereditario conflicto con Carlos Filippa.
Siempre dijeron que yo no conocía a Filippa. Según ellos la encarnación del mal, algo pernicioso que hay que extirpar. Reconozco que a Carlos Filippa no lo conozco lo suficiente, no tuve un vinculo profundo como para emitir opinión desfavorable. Sí tengo un grato recuerdo de hace varios años en mi paso anterior por la CAT. En esa oportunidad compartíamos el Consejo Directivo. Un día, después de una reunión donde expuse sobre desarrollo deportivo y otros temas, se acerco y me pidió disculpas, reconoció que se había equivocado porque pensaba que yo obedecía a intereses de una persona que ahora no viene al caso nombrar. Me pareció un buen gesto, que siempre valoré. No tengo razones para expresar un juicio negativo respecto a su persona.
En definitiva, admito que a Filippa no lo conozco lo suficiente y no sé si llegaré a conocerlo o si es importante conocerlo. Lo que sí puedo afirmar categóricamente es que a partir de ahora a ellos sí los conozco y ahora más que antes. En conclusión, puedo enunciar una opinión indudable después de lo acontecido: no son mejores que Carlos Filippa.
¿Cuáles son los motivos para que recién ahora traten de solucionar un conflicto de años?
Es comprensible y fácil de entender. Se produce un punto de inflexión cuando se postula como Presidente del Comité Olímpico Argentino el Dr. Julio Cassanello. Una vez electo Julio como Presidente del COA cambia todo el escenario deportivo nacional e internacional para el TKD. Nadie puede dudar que es un honor para el TKD que el Presidente de la CAT llegue a presidir la organización deportiva argentina más representativa en la comunidad deportiva internacional.
Así las cosas, en una reunión el Presidente de la CAT plantea –con justa razón- que la responsabilidad y la preservación de la imagen que exige su nuevo cargo demanda un escenario sin conflictos externos que complique la gestión en el COA.
Destrabar los problemas pendientes es la consigna propuesta y aquí surge mi elección en el rol de mediador en la única hipótesis de conflicto considerada importante: Carlos Filippa vs. CAT o en su defecto, Filippa algunos miembros del Consejo Directivo.
¿Quién te pidió que seas el intermediario en este conflicto?
Si bien el tema fue tratado de manera informal avalaron la decisión el Presidente, Alvarez y Casagrande en primera instancia. Enterados los demás miembros del Consejo no cuestionaron el camino elegido, por lo menos no lo manifestaron públicamente. En definitiva, era el único habilitado sin pasado turbulento ni interés sectorial que pusiera en duda el sentido de equidad tan necesario en estos casos.
La verdad que asumí esa responsabilidad con absoluta tranquilidad.
No tengo pasado en el taekwondo como deportista ni como maestro; no tengo vínculos, no tengo compromisos con ninguna escuela, tengo total y absoluta independencia de criterio con la responsabilidad de un dirigente deportivo elegido para solucionar un problema.
¿Podes explicar cómo definiste el problema y como se desarrollaron los acontecimientos?
El primer paso en la toma de decisiones es definir la naturaleza del conflicto. Es decir, conocer si corresponde al campo económico, social, político, deportivo, racial, cultural, individual, grupal, poder etc. Aquí hay un poco de todo sin fundamentos sólidos que avalaran la postura de los “tres mosqueteros” empapada de valoraciones personales. Lo baje de nivel y lo definí como un tema netamente administrativo, ni siquiera como un tema de fondo. Un tema de papeles pendientes de fácil solución en el marco normativo que establecen los estatutos. Y cuando nos apartamos de los estatutos la imposición de usos y costumbres.
Los criterios son válidos en la medida que se apliquen a toda la comunidad deportiva que integra la WTF., sin excepción. Diplomas pendientes y la figura del adherente, que estatutariamente no está contemplada, son la raíz del problema. El pedido de Filippa es real y concreto: ser considerado en un plano de igualdad con el resto de los incorporados como adherentes. Ahí es donde intervengo yo. Nunca intenté favorecer a ningún sector y esto lo sabían bien ambas partes. No tenía mandato para aplicar otro criterio que no fuera destrabar el problema. Tampoco me hubiese prestado al rol de idiota útil. La luz que da el tiempo permite elaborar una explicación: a los muchachos se les escapó la tortuga. Pensaron que podía intervenir a favor de algún bando en detrimento de la CAT.
Tengo antecedentes que avalan mis dichos. En una oportunidad intervine por superposición de fechas entre Metropolitana y Seng-do en el gimnasio del CENARD. Tuvimos una reunión con el Director Técnico Deportivo Osvaldo Arsenio y obré de la misma manera: al final el gimnasio no se habilitó para ninguno de los dos.
Por supuesto que el presidente avalaba todas mis acciones. Los pedidos escritos realizados por Filippa y la respuesta de Alvarez, Casagrande y Ruffini siempre fueron entregados al Presidente. Lo ponía al tanto de cómo se iban desarrollando las gestiones. Nunca oculté absolutamente nada a nadie. Después de cada reunión los llamaba y les informaba de las novedades. Es muy difícil pretender solucionar un problema si uno no se despoja de nociones previas respecto al otro. Creo que eso es el gran problema que tienen. Existen prejuicios arraigados de historias anteriores. Se juzga peyorativamente el valor económico sin analizar el valor deportivo. Descalifican a Filippa llamándolo comerciante como si fuera una falta en un sistema capitalista. Es un empresario que tiene como trabajo la venta de material deportivo y a su vez tiene una escuela que promueve el taekwondo dentro de las reglas de la WTF, no veo la gravedad del hecho.
Le reprocho a Filippa que si bien fue sorprendido en la primera reunión sin mi presencia, después continuo asistiendo y no exigió mí presencia o preguntó las razones de la ausencia. Yo aseguraba equidad institucional en el tratamiento del tema.
Hasta lo podrían asumir como un opositor a la gestión actual que quiere también la conducción de la CAT.
Si bien dije antes que a Filippa no lo conozco lo suficiente puedo inferir por sus acciones que pretende hegemonizar la acción de la WTF. A mí eso no me asusta. Lo que me preocupa cual es la política deportiva que realiza (no la tiene) la CAT para incrementar la cantidad de practicantes.
¿Como se produce el desenlace que pone fin a tu intervención?
El proceso era muy lento con avances parciales. Viene el desenlace cuando en una reunión del Consejo Directivo me encuentro con la sorpresa de que habían hecho una reunión a mis espaldas. Siguiendo la visión conspirativa y falsedad ideológica de Casagrande. Les reproché el comportamiento no recibií ninguna respuesta. Les dije en la cara lo que tenía que decirles. Cassanello, tibiamente, me dio la razón. No se jugo para nada y eso que estaba operando para solucionar un problema con su aprobación. A partir de ahí me alejé. Fue un cimbronazo muy duro.
La conclusión que saco es que Ruffinni, Alvarez y Casagrande, no eran ni son lo mismo que yo. Siempre los considere pares, a partir de este hecho nada tienen que ver conmigo. Mi conducta se guía por un compacto sistema de valores, esgrimo valores, tengo creencias muy fuertes, mis convicciones son muy sólidas y esto no lo hago, quiero que quede claro que no tengo nada que ver con esta gente.
Posteriormente el Presidente me hace llamar por Alvarez para que asista a reuniones del Consejo. No lo hice. Esperaba el llamado de él no el de la figura degradada de Alvarez. Alguien tendrá que explicar en que momento se trató en el Consejo la designación de Alvarez como Consejero en el Comité Olímpico Argentino. No puede representar a la CAT ante el COA un hombre no confiable que deja dudas respecto a su conducta.
No puedo negar que me afectó la actitud desleal de Casagrande. Siempre me unió un gran afecto desde que lo conocí. Frente a la posibilidad de que Cassanello se alejara de la presidencia lo veía a Emilio como Presidente de la CAT. No por su talento como dirigente sino por esos merecimientos nunca escritos guiados por el afecto. Siempre le dije que iba a colaborar lealmente en su gestión en caso de que así se diera. Si bien “loro viejo nunca aprende a hablar”, no perdía las esperanzas de sacarle algún balbuceo dirigencial. Las cosas que digo él no las puede desmentir. Lo pasee por toda la Secretaría de Deporte presentándole funcionarios y empleados. No lo conocía nadie. Gracias a mí ahora por lo menos alguien lo saluda.
En su momento tuve un vinculo muy sólido, de años, con Claudio Morresi (Secretario de Deportes de la Nación), de mucha confianza. Al punto tal que me asigno un presupuesto para realizar un programa con los jubilados que después no se pudo concretar por motivos que no vienen al caso. Ese vínculo lo malgaste cuando opté ser dirigente de la CAT y salí en defensa del Consejo frente a la denuncia infundada de falsas becas en el caso Correa. Repetí el error cuando me ofrecieron pasar adscrito a la Secretaria en el Programa de Desarrollo Deportivo. Aquí también opte ser dirigente del TKD y no funcionario de la Secretaría de Deporte. Esta claro que no somos lo mismo ni todos ponen lo mismo.
¿Según tu punto de vista, Emilio Casagrande puede ser presidente de la CAT?
Poder puede si los demás acuerdan. El tema es si tiene capacidad de conducción y gestión. Conmigo al lado sin ninguna duda que sí. Con los guitarristas que tiene ahora va al fracaso.
Parto de observaciones objetivas. En primer lugar una persona que no sabe caracterizar y definir un problema es imposible que pueda resolverlos. Tenemos un caso testigo con en el problema reciente. Era un caso administrativo de fácil solución apostando a la buena voluntad de las partes. Sin embargo, Casagrande vé en esto una conspiración pergeñada por Julio Cassanello y mi persona para favorecer a Filippa. Descabellado. Ridículo. En segundo lugar, hay que tener en claro la política de alianzas; saber distinguir quienes son los aliados de los adversarios. Me calificó como enemigo peligroso. Salió a jugarme sucio cuando un camino transitado juntos le confirmaba que era su mejor aliado. Se lo demostré por todo lo que conté antes. Una persona que traiciona una vez, vuelve a repetir. Con estos simples ejemplos, entre otras falencias que puedo enumerar, fundamento porque no puede dirigir la Confederación.
Tomo un antecedente de un diálogo que tuvimos con los otros dos presentes. En una ocasión, en plena negociación, me pregunta si yo creía en ellos le respondí que no. El tomó el problema como una cuestión entre personas y yo como un tema de orden federativo.
El lo encuadró como un problema de fe, de creencia en los individuos y yo lo encuadré como un tema de gestión, más allá de las personas. Me designaron para decidir y actuar como dirigente de la CAT y asumí ese rol, no como creyente de San Casagrande y sus apóstoles. Por eso nunca dije que fui sorprendido en mi buena fe. Para colmo, ni en el plano religioso estos muchachos tuvieron suerte. Siempre me declaré ateo convencido.
Si le imputás algo a esta Comisión, ¿Que sería?
Les imputo la falta de política deportiva. Aunque la ausencia de política deportiva también es una forma de gestionar las organizaciones deportivas. Es sostener el “quedantismo” y mantener la realidad del TKD tal como está. y esa no es la misión de la Confederación. La CAT cumple parcialmente con la misión deportiva. Le falta un diagnostico y programas de promoción. La prueba está que no hay asignada ninguna partida presupuestaria destinada a la promoción. Lo que insume Desarrollo Deportivo y la Escuela de Taraburelli lo paga la Secretaría ( creo que todavía no pagó nada). Mi idea era que la CAT destinara un monto de dinero para la creación de escuelas de iniciación al TKD. Para ese fin lleve un padrón de 350 clubes de Capital Federal, se punteo el listado y surgió los lugares que tienen WTF, los que tienen ITF y los libres. Esto en las organizaciones modernas se llama marketing deportivo, en la CAT se llama “guarda con este que tiene ideas y me quiere robar la quintita”, (la ocurrencia es mía y obedece a una realidad). Por supuesto la idea no prosperó. Otro padrón similar existe para la Provincia de Bs. As.
Otra falta es la carencia total conceptos de lo que es la gestión deportiva. Les falta lo que técnicamente de se define como visión estratégica. No tienen incorporados los conceptos de gestión, misión, visión, planificación deportiva, metas, objetivos. Herramientas básicas para cualquiera que pretende erigirse como dirigente deportivo.. Si les pregunto que es un índice o un indicador, te aseguro que no lo saben explicar, que es la formulación de metas y objetivos, tampoco van a saber que decir. Por eso los considero directivos y no dirigentes. La falta de conceptos técnicos hace que carezcan de discurso deportivo. No pueden exponer, ni desarrollar, escribir una nota sobre política deportiva. Es una Confederación sin planificación deportiva, sin objetivos deportivos.
El Equipo Técnico del Seleccionado Argentino convoca lo que existe, lo que otros generan y esta bien que así sea; la misión del entrenador es detectar y entrenar a los atletas con proyección hacia el alto rendimiento y disponerlos de manera optima para confrontar en el mejor nivel competitivo.
Proponerse ganar una medalla en un torneo no es un objetivo deportivo es un deseo o una ilusión cuando detrás no hay una sólida política deportiva que lo sustente. No existe planificación ni siquiera para un año deportivo. Por supuesto muy lejos de planificar para un ciclo olímpico. Tampoco existe diagnostico de la situación nacional del TKD. ¿Alguien puede responder cuantos taekwondistas y entrenadores WTF hay en el país?. ¿Edades y lugares de práctica?. Tampoco nunca se hizo un balance deportivo de lo realizado durante el año y cuales serían los objetivos y metas para el nuevo año. Es imposible planificar en serio sin conocer estos datos. No todas pero sí la mayoría de las organizaciones deportivas planifican su actividad. Los únicos programas con objetivos y metas son el de Desarrollo Deportivo y la Escuela de TKD en el CENARD. Los dos los impulsé yo.
Es una administración sin gestión deportiva. Se administra lo cotidiano y previsible. Se administra lo que las escuelas y maestros promueven. Se sabe que para determinadas fechas se organizan los Torneos Nacionales; en otra fecha se viaja a tal lugar; en otra puede sorprender la llegada de tal o a cual país; para otra fecha se convoca determinados atletas; ingreso un monto de dinero y se gasto otro; es lo más parecido a la administración de un consorcio de edificios.
Es justo decirlo. Aún así, un logro muy importante con Cassanello fue la compra de una sede propia, a ninguno de ellos nadie les puede imputar absolutamente desvíos económicos de ninguna naturaleza. Otra conquista de Julio Cassanello es la designación de Bs. As como sede para el Panamericano TKD del 2006, es la primera vez que se realiza.
La gestión eficiente se dirime en el campo del valor estratégico que es la incorporación y actualización del conocimiento. Hoy la cuestión deportiva se estudia. Cada vez son menos los dirigentes que sustentan la gestión en un conocimiento sólo empírico.
“El paradigma actual es la Dirección por Valores como nueva herramienta de liderazgo estratégico. El verdadero liderazgo es un diálogo sobre valores”.
¿Conocés el motivo puntual por el cual te dejaron afuera de la reunión con Filippa?
Creo que lo respondí antes. Intuyo la sinrazón: por mi falta de fe en San Casagrande y sus apóstoles.
No acostumbro a llorar sobre la leche derramada y pagar mas por el pito de lo que el pito vale. Borrón y otra cosa. Duermo tranquilo y puedo mirar de frente.
¿Hay que cambiar las figuras, los estatutos, cual sería el cambio mas positivo?
La transformación debe ser cultural, se trata de fundar un sólido sistema de valores que oriente la formación de nuevos dirigentes y atletas.
Es imprescindible adaptar la Confederación a los cambios organizacionales que se dan en otros ámbitos de la sociedad. Incorporar otras herramientas de gestión. El deporte se encuentra atravesado por las instituciones salud, educación, etc. por decir las más relevantes, sin embargo, jamás coordinamos una acción con estos organismos del ámbito publico o privado.
No es una cuestión de cambio de personas, ni incorporación de nuevas normas, ni reformas estatutarias. Se trata de cambiar conductas y para cambiar conductas hay que modificar los valores y creencias que las preceden. A partir de ahí se puede modificar todo lo que uno se proponga para bien del TKD.
Las organizaciones no son abstracciones, son creaciones humanas sujetas a la voluntad de las personas que deciden que tipo y calidad de organización pretenden para regular su actividad, además del vínculo que establecen con el entorno y las relaciones con el resto de la sociedad. Repito, si el cambio no es cultural, el final va a ser el mismo en otro contexto.
¿Qué considerás que tenemos que hacer los taekwondistas que queremos un progreso para nuestro deporte?
Unirse y organizarse detrás de objetivos deportivos y sociales comunes regidos por nuevos valores. Proponerse y asumir la responsabilidad de ser dirigentes de TKD. A mi criterio, es imprescindible la creación de una organización como línea deportiva interna integrada por gente joven, capacitada, con inquietudes para insertarse en el futuro inmediato. El cuento que el futuro es de Uds. no hay que creerlo.
La consiga es: el futuro es nuestro y el presente también.
¿Volverías? ¿Qué balance hacés?
No. Tampoco creo que después de esta nota alguien me proponga volver. En el futuro tal vez, depende con quién. Podría apoyar al Ing. Luis López desde afuera.
Evaluó lo que pasó como algo positivo. Me permitió conocer a gente de la cual tenía otro concepto. Concibo el momento actual como un período de transición. Percibo fermento revolucionario y creo que el cambio definitivo se dará en el futuro inmediato y lo deben realizar Uds., si deciden a hacerlo, pueden contar con todo mi apoyo.
Gracias, Lito, por tu tiempo...
No hay nada que agradecer, es mí obligación. Gracias a vos y no te olvides que Uds. pueden gestar un cambio.
Nota: Claudio Aranda