Contenta por estar considerada entre los candidatos para ser abanderada de los XX Juegos Centroamericanos y del Caribe, la medallista olímpica Iridia Salazar se dio cita en la segunda etapa del taekwondo donde se disputarán las medallas en la categorías juvenil mayor y elite, en la Olimpiada Nacional 2006.
En las competencias celebradas en el Instituto Politécnico Nacional, la medallista de bronce en Atenas 2004 manifestó que “es un orgullo, una satisfacción enorme el poder ser abanderada en este evento, hasta ahorita no me han confirmado nada, pero sin duda el atleta que elijan para ser abanderado debe ser una persona igual de exitosa”.
Para la taekwondín la justa de Cartagena serían sus terceros Juegos Centroamericanos y del Caribe “te llena de orgullo primero como mexicana y segundo como deportistas, aparte de ser abanderada de unos juegos centraomericanos es muy importante ya que es donde se inicia el ciclo olímpico”.
La atleta es una de los muchos deportistas de alto rendimiento que han surgido de la Olimpiada Nacional “solo me tocó entrar una ocasión a la Olimpiada Nacional y fue padre, fueron mis inicios y sentí que había mucha competencia, ver a tantos niños me pone contenta”.
La deportista olímpica calificó la Olimpida Nacional como un evento con gran nivel que brinda fogueo a los deportistas “mucha gente ha salido de aquí, considero que es un gran logro y debe continuar creciendo, ahora que veo los encuentros me doy cuenta que va haber muchos atletas, que México esta creciendo a nivel nacional con estos torneos”.
Iridia Salazar recuerda que en sus inicios era muy miedosa por eso no participaba en torneos “era muy miedosa y pelee grande como a los 8 o 9 años, ahí gané mi primera medalla, porque nada más era yo y otra niña y mi mamá me dijo si entras vas a ganar una medalla como tus hermanos, entré perdí y me gané la medalla”, recuerda entre risas la tekwondoína.
Observar la Olimpiada Nacional, confiesa que la ha dejado sorprendida la entrega de los pequeños deportistas y la disciplina con la que toman el deporte “los ves con su cinta, disciplinados y concentrados en lo que estás haciendo y se te pone la piel chinita porque tu empezaste como ellos, cuando veo eso trato de decirles que no se desesperen por que este camino es largo, pero es padre en cierta manera mirarte en ellos”.
Fuente: Federación Mexicana de Taekwondo