El presidente Vicente Fox Quesada convivió hoy con los trabajadores de la construcción que edifican el Centro Nacional de Detección de Talento y Alto Rendimiento (CNAR), con quienes celebró el tradicional día de la Santa Cruz.
Acompañado por el director general de la Comisión Nacional de Cultura Fisica y Deporte, (Conade) Nelson Vargas Basáñez, el titular el Ejecutivo federal conoció los adelantos de esta construcción que se espera quede concluida el próximo 15 de agosto.
El mandatario dijo estar convencido de que este inmueble será el mejor en su tipo de toda América Latina, ya que ahí los deportistas podrán entrenar y estudiar al mismo tiempo, lo que convertiría al CNAR en su segundo hogar en busca de sacar a futuros medallistas.
Por otra parte, Fox Quesada se comprometió a organizar otra "tamalada" para el próximo 15 de agosto, fecha en que está previsto se concluyan las obras de este inmueble, y que a dicho festejo se invitaría a todos trabajadores que ayudaron a la edificación, así como a deportistas que hagan uso de estas instalaciones .
La medallista de bronce en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 en la especialidad de taekwondo, Iridia Salazar, al hablar en nombre de los deportistas dijo estar "muy feliz porque el CNAR será casa de niños y jóvenes que buscan consolidar su sueño de lograr una medalla".
Resaltó que este Centro de Alto Rendimiento permitirá a los atletas acceder al alto nivel y no dudó en considerarlo como uno de los mejores en su tipo en toda Latinoamérica.
Salazar recordó que entre los beneficios que ofrecerá el CNAR está permitir a sus habitantes estudiar y entrenar en un mismo lugar y así no perder mucho tiempo en los desplazamientos para realizar dichas actividades, además de que está ubicado muy cerca del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
La atleta aprovechó la ocasión para felicitar a todos los trabajadores de la construcción y les pidió "echarle ganas a la labor que están realizando", para que puedan entregar este proyecto antes de que inicie el ciclo escolar 2006-07.
Fuente: La Crónica